Las 10 razones por las que tener sexo es bueno para la salud

El sexo es vida

El sexo es vida, sola o en compañía

Siguiendo con el hilo del post Tener poco sexo es muy malo para la salud de las mujeres os dejo las 10 razones por las que tener sexo es bueno para la salud.

Según un reciente estudio elaborado por la universidad de Texas, Estados Unidos, sobre lo que le genera al ser humano tener relaciones sexuales, se puede concluir que hacerlo, con precaución y responsabilidad ¡es bueno!. El estudio aporta 237 razones por las cuales practicar sexo de una forma regular y responsable (los atracones no son buenos nunca…).

El portal Univisión Salud hizo un recuento de las principales razones que entregó laUniversidad de Texas en su estudio para asegurar que tener sexo mejora la salud:

Razón #1: Como ir al gimnasio
Se sabe que el sexo es una manera de hacer ejercicio, tales como correr, montar bicicleta o jugar fútbol.
Estudios indican que las pulsaciones durante el acto sexual aumentan de 70 pulsaciones por minuto a 150, lo mismo que le sucedería a un deportista profesional durante su entrenamiento. Tener relaciones sexuales tres veces por semana permite quemar hasta 600 calorías y mantenerse en forma a lo largo del año.

Razón #2: mejora tu corazón
El sexo estimula la actividad de varios órganos del cuerpo, incluso tu corazón. Según un estudio de la Universidad Queens tener sexo dos o más veces por semana reduce el riesgo de un ataque cardíaco a la mitad, comparado con quienes tienen sexo una vez al mes.

Razón #3: disminuye los dolores
Ya no sirve la excusa del famoso dolor de cabeza para no tener sexo. Varios estudios indican que el mantener sexo reduce las jaquecas y los dolores en general, ya que antes del orgasmo, aumentan los niveles de la hormona oxitocina, que a su vez libera endorfinas las cuales alivia los dolores corporles y jaquecas.

Razón #4: Mejora tus defensas
El tener relaciones sexuales con regularidad, es decir dos o tres veces por semana beneficia tu sistema inmunológico. Según un estudio de la universidad Wilkes en Pensilvania, tener relaciones sexuales una o dos veces por semana aumenta la presencia de un anticuerpo llamado inmunoglobulina A, el cual nos protege de contraer infecciones y resfríos.

Razón # 5: Tu piel lucirá bella
Las mujeres luego de tener relaciones sexuales producen dos veces más cantidades de estrógenos y de una hormona promotora de juventud conocida por sus siglas en inglés DHEA, que brindan suavidad a la piel y brillo al cabello. Por otra parte, se produce transpiración que es el mecanismo natural de la piel para eliminar impurezas y destapar los poros.

Razón #6: Disminuye el estrés
Una investigación de la revista escocesa Piscología Biológica estudió a 24 mujeres y 22 hombres que mantuvieron un reporte de su actividad sexual y fueron expuestas a situaciones típicas de estrés como hablar en público. La investigación descubrió que aquellas personas que tenían más relaciones sexuales respondían mejor al estrés.

Razón # 7: Mejora la relación de pareja
El amor y el afecto puede incrementan el nivel de oxitocina, una hormona que aumenta el deseo sexual y los sentimientos de afecto hacia el otro, sobre todo después de llegar al clímax. ¿No has sentido después de un orgasmo que amas más a tu pareja o que la vida te sonríe? Esa es la oxitocina.

Razón # 8: Aumenta la expectativa de vida
El sexo alarga la vida. Una investigación de la Universidad Queens en Irlanda, comparó unas 1000 personas de similar edad y condición de salud y descubrió que las personas que tuvieron la mayor frecuencia de orgasmos, mostraron un índice de mortalidad de la mitad que quienes tenían sexo esporádicamente.

Razón # 9: Combate la depresión
Durante los orgasmos o justo antes de la eyaculación, el nivel de la hormona llamada DHEA en la sangre es 5 veces mayor a lo normal. Este esteroide está presente en las mujeres y en los hombres también. Niveles altos de DHEA se asocian a la longevidad, el aumento del deseo, la mejora del humor en general y hasta una notable mejora del estado depresivo.

Razón # 10: Mejora tu autoestima
La universidad de Texas ha publicado un manual con 237 razones para tener sexo en el cual incluye una elevación de la autoestima. Tener sexo nos hace sentir mejor sobre nosotros mismos, nos vemos más lindos, deseados,nos tranquiliza y nos da felicidad sin tener que sufrir efectos secundarios.

Fuente: www.caracol.com.co

Y si te quedas con ganas de conocer las 237 razones pinchad aquí.

Las mejores posiciones para tener sexo oral (con dibujos)

Os dejo con unas ilustraciones muy sugerentes que nos muestran las mejores posiciones para tener sexo oral, para que el 90% que no somos alérgicas al semen podamos gozar más y hacer que disfrute más nuestra pareja. Ya me diréis cual es vuestra favorita, yo me quedo con la primera…

La lengua es uno de los órganos más utilizados en el sexo. Saber cómo moverla es tan importante como conocer las zonas y posiciones que favorecen al placer. Una de las prácticas más comunes a la hora de tener relaciones sexuales, es satisfacer oralmente a nuestra pareja.

El 69. Estar pies contra cabeza, lo que claramente simbolizan las cifras 6 y 9 unidas, es sin duda la postura que evoca más imágenes, aunque no es una posición de penetración vaginal o anal. Consiste en que cada miembro se una con la boca del otro.
69. La posición más utilizada del Kamasutra. Un clásico básico en el sexo oral.

69. La posición más utilizada del Kamasutra. Un clásico básico en el sexo oral.

El árbol prohibido. ¿Quién no ha soñado nunca con comer el fruto del árbol prohibido? Sí, uno de los dos puede ser el pino, que ofrecerá a su pareja una posición inédita para probar el fruto secreto.

El árbol prohibido. Vais a necesitar encontrar a un atleta para hacer esto pero si lo encontráis... Que haga el pino!!

El árbol prohibido. Vais a necesitar encontrar a un atleta para hacer esto pero si lo encontráis… Que haga el pino!!

El soñador apasionado. Los hombres tienen erecciones mientras duermen, especialmente por la mañana. Para la mujer, nada es más tentador, ante este espectáculo, que aprovechar el momento para demostrar su amor y marcar el paso.

El soñador apasionado. Para empezar la mañana con energía...

El soñador apasionado. Para empezar la mañana con energía…

La lengua de gato. La lengua de gato, es la del amante que sabe ofrecer generosamente a su amada gozo y voluptuosidad en un sutil cunnilingus.

La lengua del gato. Misi misi...

La lengua del gato. Misi misi…

Sonrisa. Mientras él está recostado coloca tu sexo sobre su cara, haz que tu cuerpo mire hacía sus pies. Esta postura es muy placentera, pues le permite a tu pareja lamerte desde el clítoris hasta el ano y poder jugar con esa zona erógena.

Sonrisa. Y siempre te puedes 'caer' hacia delante si pierdes el equilibrio...

Sonrisa. Y siempre te puedes ‘caer’ hacia delante si pierdes el equilibrio…

Garganta profunda. Mientras él está de pie siéntate entre sus piernas y realízale sexo oral. Procura alinear tu boca con su pene para que éste llegue a lo más profundo de tu garganta.

Garganta profunda. Con el ángulo idoneo se pueden conseguir resultados increíbles, recomendado para operadas de amígdalas ;)

Garganta profunda. Con el ángulo idoneo se pueden conseguir resultados increíbles, recomendado para operadas de amígdalas ;)

Final feliz. Para que tu pareja quede por demás encantado contigo, pídele que se siente en una silla, arrodillare justo delante de él y practícale sexo oral. De vez en cuando míralo a los ojos con sensualidad.

Final feliz. Otra gran opción para sorprender a tu pareja

Final feliz. Otra gran opción para sorprender a tu pareja

Fuente: http://de10.com.mx/parejas-pro/2013/posturas-para-tener-el-mejor-sexo-or…

Alicia en el pais de las parafílias

Leyendo en La Voz de Gina su último post, precisamente sobre una nueva sección de parafílias, he recordado este otro que también me llamo mucho la atención en www.mirales.es, escrito por Aida Castaño, que detalla las parafílias sexuales más conocidas o comunes, os dejo un avance para que sepamos de que nos habla Gina más adelante.

El mundo de las parafilias es realmente fascinante, especialmente por la imaginación de muchos a la hora de llevar a cabo sus fantasías sexuales. Y no sólo eso, este “mundillo” es, cuando menos, controvertido. No todos somos capaces de comprender la atracción hacia ciertos objetos o prácticas, incluso puede que nos asqueen. Antes de nada, convendría señalar la diferencia entre fetichismo y parafilia. El primero se refiere al uso de algunos objetos o prácticas para aumentar el placer; el segundo, sin embargo, requiere de ese objeto o práctica para que se produzca la excitación. Es decir, para el primero el objeto/práctica es opcional, para el segundo, no.

Parafílias

Parafílias. Animal Play

Pero, ¿qué mal hacen a nadie? Es verdad que ciertas parafilias atentan contra otras personas (o animales), y por tanto, esas podemos considerarlas como “desviaciones sexuales” que constituyen un delito, pero no todas son así. Hay páginas web, foros y grupos de personas que comparten sus fetiches y dan rienda suelta a su sexualidad sin hacer daño a nadie. ¿Quién somos nosotras, pues, para juzgarles?

No debemos olvidar que la homosexualidad ha sido considerada una desviación sexual (incluso hoy, en muchos países y enciertos sectores de nuestra sociedad), un pecado que se salía del designio divino: la procreación. Así pues, bajo este mismo precepto, aún existen leyes en contra del sexo oral heterosexual por atentar contra el objetivo último del sexo. Estas leyes provienen de un  raro país que nadie conoce, los Estados Unidos de América, y pertenecen al noble estado de Carolina del Sur. En Arkansas, el sexo oral es considerado directamente sodomía (creo que tienen cierto lío con aquello de los términos). Pero claro, qué podemos esperar de un país donde va contra la ley atar una jirafa a un poste del teléfono o a una farola (Atlanta).

Volviendo al tema que nos atañe, vamos a nombrar algunas de las parafilias con bastantes seguidores. Quizá algún día quieras poner alguna en práctica o quizá sólo lo leas por curiosidad. Sea como sea, abre tu mente y plantéate un “¿por qué no?”.

  • Animal-play: se trata de fingir ser un animal y ser tratado como tal. Podría considerarse una variante del sadomasoquismo ya que reproducen los roles de amo y sumiso, aunque en este caso, el sumiso hace el rol de mascota. Dentro de este mundo, es conocido el movimiento “pony-play”, donde la mascota es un pony, y se le ponen todos los aparejos propios para un equino. Es más, en algunos sex-shops venden plugs (dildos anales) que por el otro extremo tienen cerdas que simulan una cola de caballo. Canes, felinos o equinos, elige el tuyo.
  • Furries: la comunidad furry va creciendo por días. Los fans de este movimiento se identifican con ciertos animales, a los que les dan cualidades humanas, y se disfrazan como ellos. Hacen convenciones, concursos, foros… y más de uno también se ha llevado esta afición a la cama.

    Parafílias. Furries

    Parafílias. Furries

  • Cyesolagnia: atracción sexual sólo por las mujeres embarazadas. ¿Quién no ve hermosa a una mujer embarazada? Pues hay quienes han desarrollado todo un fetiche con estas bellas mujeres. No hay más que pasearse por cualquier sex-shop o por cualquier página porno para descubrir vídeos pornográficos cuyas protagonistas son las barrigas preñadas. La atracción sexual por la lactancia es una de sus variantes.
  • Hirsutofilia: ¡Se acabó el sufrimiento de depilarse! Si eres alérgica a la cera y nunca has cogido unas pinzas, ¡aquí tienes tu público! Personas que adoran el vello, ¿qué más se puede pedir?
  • Autonepiofilia o infantilismo parafílico: excitación por usar pañales y ser tratado como un bebé. Mientras uno cumple con el rol de bebé, otro tiene que cuidarle, darle de comer o regañarle, según se tercie. Por supuesto, también tiene su variante sexual que, por suerte, sólo se realiza entre adultos.

    Parafílias, autonepioflilia

    Parafílias. autonepioflilia

  • Fetichismo por oler bragas usadas: hay quien se excita con el noble arte de oler bragas que han sido usadas previamente. En Japón, había máquinas expendedoras de dichos artilugios; se dice que muchas jovencitas se han pagado así los estudios… Para desgracia de muchos, estas máquinas fueron prohibidas por el gobierno nipón por las empresas que usaban técnicas fraudulentas para hacerse con el género.

No existe en sí ninguna parafilia que sea exclusiva de lesbianas. Estas sexualidades alternativas no entienden de orientación sexual, lo único que requieren es una pasión por algo. Este es sólo un pequeño ejemplo de las muchas parafilias que puede haber.

¿Te atreves con alguna?

Aida Castaño

Fuente: http://www.mirales.es/sexualidad_drama/alicia-en-el-pais-de-las-parafilias/

Guía lésbica para comer coños

Como comer un coño

Como comer un coño

El Orgullo Gay se acerca, y después de los dos post anteriores, de como comer pollas y como comer un coño no podía dejar pasar esta perlita escrita por una lesbiana, que sabe lo que se dice, para la revista Vice y simplifica en 3 simples pasos las claves de como comer un coño (los chicos 9 pasos y 3 anexos… no digo más). Espero que lo disfrutéis y si es en compañía mejor ;)

1) Tú eres la jefa

Cuando vi mi primera vagina, a parte de la mía, claro, flipé. En realidad, una vagina no es algo muy bonito, y ahí abajo pasan un montón de cosas. Tuve que hacer un verdadero esfuerzo mental, personal y físico (como dolor de cervicales, quedarme dormida mientras lo hacía, matarme haciéndolo y querer llorar cuando ves que a la persona le está costando la vida correrse) para hacerlo como es debido. Con la práctica y el tiempo descubrí que si te enfrentas a una situación de sexo oral pensando “esta tía se va a correr, si no es que lo hago fatal” probablemente ella no se corra y tú lo vas a pasar mal. La presión es lo peor y ahuyenta los orgasmos. Imagínate a un granjero intentando arriar a sus ovejas quedándose parado en medio de un campo gritando y silbando para que vengan. Ponerse nerviosa a la hora de comer un coño solo hará que “las ovejas” que intentas atraer se alejen aún más. Lo importante es que pienses algo así como “voy a poner la cara en este coño porque me da la gana y porque ya he visto el episodio de Mad Men de esta semana. Y no me importa si se corre o no”. Y entonces se correrá. Te lo prometo.

2) No hagas cosas raras. No uses “trucos”.
Lo peor es cuando alguien piensa “Voy a hacer que vea las estrellas” y entonces entierra su cara entre tus piernas y empieza a hacer ruiditos para sacarse tus pelos púbicos de la boca. La mayoría de las historias que he oído sobre el tema empiezan por “una vez un tío me hizo algo graciosísimo”. No hagas nada que sea gracioso. No te saques de la manga movimientos raros. Sé honrada/o y hazlo con calma. Sigue ese consejo hasta que puedas adivinar por sus gemidos y gimoteos qué es lo que más le gusta (con suerte eso será fácil, a menos que la chica no sea expresiva, lo cual es una putada). Empieza por movimientos suaves con la lengua ensanchada y ve allanándola, según la forma del coño y luego procede con lengüetazos lentos pero constantes, como si te estuvieses comiendo el mejor helado del mundo. Hazlo muy muy muuuuuuuuuuuuuuuuuuuy lentamente, mientras le coges los muslos con las manos. Espera a que empiece a retorcerse, y entonces ataca al clítoris a matar como si fuese una araña en tu bañera. Si estás haciendo cosas raras y de repente oyes un “ven aquí, quiero besarte” es que la estás liando. No intentes persistir, y sobre todo no intentes bajar a rematar la faena. Has perdido esta partida, pero piensa en lo que has hecho mal antes de que la chica se vaya a casa, y vuelve a probar la próxima vez. No hay nada malo en necesitar práctica, y tampoco en preguntarle a alguien lo que le gusta.

3) Pasos
Las vaginas son muy inconstantes. El mejor modo de explicar lo que quiero decir es comparar las vaginas con estar súper fumado y querer comer a saco. Estás fumado y solo puedes pensar en Doritos, pero entonces llegas a casa, metes la mano en la bolsa y te das cuenta de que también quieres chocolate. Las vaginas son así. Siempre habrá un dolor, una necesidad, un “agujero que rellenar”, pero tienes que meter un montón de mierda en ese agujero para satisfacerlo. ¿Has visto esa peli, Tremors, en la que sale Kevin Bacon? Imagínate que el monstruo de la película con todos esos dientes es la vagina a la que te estás enfrentando y a la que le estas lanzando de todo solo para cerrarle la “boca”.

En realidad, esta es una técnica bastante fácil, pero tampoco hay que pasarse. Básicamente, la clave para comer coño y triunfar haciéndolo es empezar lamiendo poco a poco, con ritmo, como hemos explicado antes, luego atacar un poco al clítoris (que la punta de la lengua toque el clítoris, apretándola un poco y moviéndola muy ligeramente adelante y hacia atrás, como si intentases girar un M&M) y luego volver a bajar el ritmo y a hacerlo suave como al principio. Después de concentrarte en el clítoris y una vez vuelvas a ir despacio, la tía que te estás tirando muy probablemente gemirá un poco o dirá algo así como “por favor, no pares”, y entonces le meterás tres dedos por el coño, hasta la mitad mas o menos. Mientras los metes, tienes que girarlos un poco hacia ti y encajarlos un poco en el hueso, cuya forma es muy conveniente justamente para hacer eso. Seguro que hay un término médico para ese hueso, pero no tengo ni idea. Si mientras quieres hacer algo con la otra mano, sitúala en la parte baja del estómago/hueso púbico, plana, y aprieta un poco. No sé muy bien por qué, pero parece que les encanta.

Espero que esto os haya podido ayudar, al menos un poco. Y si solo eres capaz de recordar una cosa de todo lo que acabo de contar, que sea que esa manera rara que tienes de chupar duele, y que soplarle a una vagina es muy mala idea.

By Kelly McClure

Como comer un coño

Guía de como comer un coño

Como comer un coño

Si ayer os dejaba con una completa y graciosa guía para comer pollas, gentileza de la revista Vice, no iba a dejar de lado la réplica para los coños. A si que os dejo una guía destinada a que los chicos aprendan a comérnoslo bien, os recomiendo que la leáis, tiene una visión algo machista a veces, aunque creo que eso es para empatizar con el lector y que no se crea que es una clase de ciencias, pero seguro que os echáis unas risas y quien sabe, quizás alguien pueda aprender algo…

Y si pasas de la versión masculina puedes visitar el post de la Guía lésbica para comer coños, también de la revista Vice.

Sacado del archivo: Guía Vice para comer coños

1. NO TE ARRASTRES
No bajes al pilón al menos que ya estés abajo. Al contrario que una felación, un cunnilingus no se puede hacer nunca como un favor. Hacerlo cuando no te apetece sólo te producirá arcadas.  Come como un cerdo en el comedero y se te perdonarán un montón de errores estúpidos.

2. NO DIALOGUES CON LO SECO
Un coño seco es un coño infeliz. Si tus dedos rozan un secaral, vuelve a lo de los besos, abrazos y toda la pesca un rato. Asegúrate de que metes tu dedo entre los labios. A veces no se humedece y sólo meter un poquito los dedos, tendrás todo lo que necesitas para que la miel se derrame.

Una vez que la criatura está húmeda, dale un poquito de caña con el dedo. No hay nada peor que acelerar este trámite, así que asegúrate de que ella está pidiendo a gritos que se lo comas antes de que sus piernas se conviertan en tu bufanda.

Consejo extra: Haz como Prince y saca el dedo húmedo para que lo chupéis entre los dos como si fuera un batido de los años 50 con dos pajitas.

Importante: No pongas tu carta ganadora sobre la mesa muy pronto metiendo los dedos hasta el fondo. Esto puede quitarle méritos a la penetración y arruinar el momento. Intenta recordar que el 78% del placer femenino se basa en desear algo. Dárselo muy pronto apagará la llama.

3. MISIÓN SUBMARINA, QUERIDO
Una vez que está bien engrasada, es momento de bajar. Saca tus dedos de ahí y no toques nada durante un rato. Dobla las rodillas un rato y bésale en la nuca como si te fueras a ir de vacaciones una larga temporada.

Aunque resulta bastante tentador ponerte las sábanas sobre la cabeza como el pequeño topo que eres, es una idea pésima. Ahí abajo hace mucho calor y sacarte la sábana de la cabeza buscando oxígeno diez segundos antes de que se corra corta bastante el rollo.

Empieza besándole las tetas y la tripa y vete bajando poco a poco. No te quedes mucho rato concentrado en sus tetas, joder. Eso es algo que deberías haber hecho antes de bajarte los pantalones. Ahora se trata de trabajar la tripa y los muslos. Un par de mordiscos elegantes están bien, pero sin duda ganarás si empiezas por las rodillas y empiezas a acercarte al vello púbico con un movimiento similar al ataque del tiburón. Mordisquéale por el camino hasta el borde del coño, después pasa de largo y ataca a la otra pierna. Hacer esto unas cuantas veces le pondrá muy cachonda y te librarás de comerle el coño un buen rato.

Cuando estés preparado para entrar en materia, empieza a practicar con esa grieta que está al lado de los labios. No pierdas mucho tiempo o ahí o se creerá que piensas que ESO es su coño.

En ese momento ya tiene que estar muriéndose por que bajes al pilón. Si lo estás haciendo bien, estará gimiendo y tratando de poner tu cabeza entre sus piernas. Alarga esta fase hasta que parezca que lleva tres días aguantando la respiración.

Truco extra:  Escarba por la mata de pelo durante cinco segundos antes de chuparlo por primera vez. Si aguantas más que eso, podrá pensar que no se lo comes porque huele mal. Por supuesto todos sabemos que esa mierda es más sabrosa que la lasaña de mamá.

Importante: Nunca le muerdas el coño. Si necesitas más explicación al respecto, igual deberías limitarte a cascártela.

4. SEPARA LAS AGUAS DEL MAR ROJO
Aisla el campo de juego. El vello púbico a la hora de comer un coño es algo terrible. Nunca podrás identificar todas las partes si parece la portada del disco de Public Image Limited, That What Is Not. Un truco es separar sus labios para servirte tu coño como si fuera un gran buffet.

5. LA ENTRADA TRIUNFA
Pasa tus labios por primera vez con mucha suavidad. Es bueno que gimas. Demuestra que te estás sumergiendo mientras envías vibraciones microscópicas hacia su chochito. Empieza por el ano y sigue todo el camino hasta el vello. Hazlo como doce veces hasta seguir (hazlo muy despacio, tómate como cuatro segundos para cada chupada). Es un buen momento para ver qué clase de clítoris tiene. Si es muy sensible, seguramente tenga convulsiones mientras pasas por encima de él y eso significa que lo tienes muy fácil. Si no reacciona cuando pases por su clítoris, probablemente sea porque tenga uno de esos pequeños clítoris insensibles con forma de guisante y te vendrá una sesión de 30 minutos hasta que sufras tendinitis en la lengua.

6. HAZ OLAS
Comer un coño es tan cortés que puede hacerte sentir un poco maricón. Si te cansa esta situación, aléjate del clítoris. Piensa hasta donde puedes llegar tratándole mal sin hacerle sentir incómoda y enséñale a esa pequeña hija de puta quién manda aquí.

Después de todo, el señor Escurridizo es lo que hace que separar los labios sea tan difícil. Está rodeado de labios e, incluso después de encontrarlo, toda la p
resión puede reventarlo. Que sepas que le estás dando a ese guisante su única razón para existir. Piensa que el clítoris es un tumor en el lóbulo. Cuando aprietas por la zona es el único que no puedes pisotear. Una vez que uno de los soldaditos de tu lengua topa con él, pedirá refuerzos. Usa los labios para sacar los suyos de tu camino y concéntrate en dejarlo a solas. Una vez que lo encuentres, házselas pasar putas por haberse escondido. Cachéalo y dale un par de golpecitos. Ya le darás más a este pequeño canalla por ser tan travieso.

Consejo extra importante: La mejor forma de estimular el clítoris es pasar toda la lengua por encima después de haber separado los labios. El tripulante deberá sentir la textura de toda tu lengua pasando por su barco.

7. IDENTIFICA EL TIPO DE CLÍTORIS
Después de las chupaditas lentas, es hora de descorchar el champán y empezar la fiesta. Básicamente existen dos tipos de clítoris: a los que les gusta que les den caña y a los que no.

Consejo extra: hay clítoris de todos los tamaños, formas y sensibilidades pero eso no te dice mucho. Todos quieren que los traten con suavidad al principio pero la única forma de decirte que puedes ir más rápido es viendo cómo reacciona. Es imposible enseñar a descubrir esto, limítate a hacerlo lo mejor que puedas. Todo lo que podemos decirte es que si se convulsiona, quiere decir que deberías tomártelo con más calma y un “¡Ay, Dios!” significa que le tienes que dar más caña.

8.1 CLÍTORIS QUE NECESITAN UN REPASO A FONDO
Son los más divertidos porque puedes ser creativo con ellos. Haz como si tu lengua fuera el poli malo y el clítoris fuera el asesino de tu pareja. Sepáralo de sus colegas (los labios) y rechupetéalo. Ahora está en tu terreno. Mantenlo erecto creando un vacío en tu boca. Pégale al gusanillo un buen lengüetazo. No te va a reprochar nada porque es un puto clítoris y no tiene ni idea de lo que le estás contando, pues que le jodan. Después de caminar en círculos un ratito, golpéale como le  daría un boxeador a un saco de boxeo. Si empieza a estremecerse como diciendo que es demasiado, baja el ritmo y vuelve a chupárselo con suavidad. Crear un vacío con la lengua es una buena forma de hacer que tenga un orgasmo, pero es demasiado fuerte a veces, así que haz un poco de todo: muévete por su clítoris con suavidad y dale fuerte con la lengua después.

Mientras te vas acercando a la matanza, vuelve a crear el vacío y aplástale el clítoris. Subir y bajar es lo más efectivo pero tu lengua se cansará menos si te mueves de lado a lado. Cuando sientas que sus muslos empiezan a temblar, es que vas por el buen camino. Sé repetitivo, NO seas creativo. Estas casi llegando a casa y no es momento de empezar a cambiar la estrategia.

Consejo extra: para mantener el ritmo, intenta repetir una melodía en cabeza al ritmo de tu lengua como los indios de la tribu micmac  (hi-yi-yi-ya, hi-yi-yi-ya, hi-yi-yi-ya). Cualquier movimiento inconsistente puede hacer que ella pierda la excitación, cortando el rollo o haciendo que tengas que volver atrás varios minutos, lo cual es malo para tu estado de ánimo.

Importante: Sigue haciéndoselo varios segundos después de que se corra. Recuerda que esto no se acaba hasta que ella retire las manos y te acueste a su lado. Si es multiorgásmica, tendrás que seguir hasta que completes todo el ciclo cuatro o cinco veces más. Si no estás seguro de lo que debes hacer, limítate a seguir haciéndoselo hasta que las manos mágicas se retiren y te tumben.

8.2 CLÍTORIS QUE NO LO NECESITAN
Algunos clítoris no quieren que te concentres en ellos y que les metas caña. Estos son los clítoris aburridos que necesitan que los trates con cariño. Simplemente limítate a lamerlo como un san bernardo hasta que se corra, así de sencillo. Si te aburre, intenta introducir algunas variantes. Una buena forma de conseguir que no sea muy monótono es escribir varias letras del abecedario con la punta de la lengua. Puedes llegar a estar hora y media haciendo esto y puede resultar un poco problemático. Si estás todo ese tiempo y no se corre, te vas a poner rabioso así que si es demasiado trabajoso para ti, cambia el ritmo. Normalmente, hacerlo durante media hora es algo para lo que no muchos tienen suficiente paciencia, así que aguantar un buen rato hará que la chica se porte bien cuando le toque devolverte el favor.

9. LA CONCLUSIÓN
Una vez que hayas terminado (totalmente), va a querer que separes inmediatamente tu lengua de ahí porque tendrá muy sensible toda la zona. En vez de alejarte del todo, despega tu lengua y déjala ahí como si fuera una alfombra. Asegúrate de no moverla ni nada porque podrías hacerle daño. Límítate a dejarla ahí como una mantarraya durante treinta segundos. Después levántate y sécate la nariz como lo haría un pirata. Ahora tienes un buen minuto para ponerte el condón y llevarla desde los aposentos del Príncipe a la cabina de un F-15.

BONUS TRACK EXTRA

1. ¡FUERA!
Si dos manos caen súbitamente del cielo y empiezan a levantarte, significa que te han echado de la partida. Te dirá que nunca se corre con el sexo oral, pero lo que realmente pasa es que chupas por chupar. Dile, de buena forma, que lo entiendes y analízalo todo. Después puedes preguntarle cuál era el problema para poder hacerlo bien la próxima vez. Que te digan eso de “espera, no tan rápido, sí, ahí, ¡genial!” pueden convertir al John Wayne de los comedores de coños en un Doug Hart.

2. EL ALIMENTO DE LOS CAMPEONES
Abandonar a mitad de la carrera puede dejarla un poco despistada, pero es un buen método para todos vosotros, los eyaculadores precoces, para relajaros un poco y le recuerda al clítoris de mierda quién manda aquí. Si, tras unos segundos, ella no se corre, puedes salvarte el pellejo diciendo eso de “es que no podía resistirme”. Retírate de esto de comer coños y vuelve a la soledad de tu habitación adolescente a hacerte pajas.

Consejo extra: A menos que te guste el sabor de tu polla con un regustillo a látex, sigue chupándole el clítoris con tu puta boca y aléjate del agujerito.

3. EL CULO
Dedos: Si te has topado con una zorra, seguramente quiera que hagas algo en su culo. El pulgar es lo que te da más flexibilidad, pero nunca olvides que estás haciendo algo obsceno y deberías dejarlo para el final. Si intentas m
eterle un dedo por el culo a propósito, intenta hacerlo mientras se corre. Si el tema no se va a la mierda, habrás aprendido a manejar la situación perfectamente durante el resto de vuestro noviazgo.

By GAVIN MCINNES Traducción LA HIJA

Guía ‘Vice’ para comer pollas

Os dejo con una completa guía que ha elaborado Linda Gondelle, en la revista ‘Vice’, muy recomendable si no la conoceis, muy graciosa y con algún truquillo a tener en cuenta…

Hacer una felación de ensueño es un arte que no dominé hasta que tuve unos veinticinco años. Antes estaba muy perdida, normalmente iba borracha cuando lo hacía y a menudo me quedaba pensando por qué me salía mal. Tenía la ilusión, la concentración y la actitud necesaria pero también tenía la dentadura salida y bebía mucha mierda. En esa época iba al instituto. Entonces conocí a Yves, el típico novio que se tiene a esa edad, que es mayor que tú. Nació y creció en Montreal, estaba acostumbrado a que le hicieran unas mamadas de lujo. Desde entonces, he (cito textualmente) “meneado”, “dominado” y “paralizado” algunas de las mejores pollas de la costa de Mississippi. Ahora te contaré mi experiencia. ¡Ahí vamos!

1. NO MALGASTES TODAS TUS FICHAS
Antes de empezar con el tema, tienes que mirar tu presupuesto. Tienes como el equivalente a un bono de 20 tickets de sexo en una noche. Si te gastas quince tickets en chuparle la polla, sólo te quedarán cinco para follar. Te sugiero que reserves las mamadas para las mañanas, las tardes… vamos, entre semana. (Si es que aún quieres que te follen).

2. LOS MALDITOS DIENTES
Tus dientes no existen. Mejor pon tu dentadura en un vaso de agua en la mesilla. Haz como si tu boca llena de molares sensibles estuvieran comiendo un polo de helado gigantesco bien frío. Tienes que abrir la boca y usar tu lengua, arriba y abajo, arriba y abajo, creando un vacío para mantener su miembro alejado de tu dentadura. Recuerda esta técnica durante toda la mamada. Es fácil que le roces con los dientes, sobre todo si estás borracha. Un truco: cúbrete los dientes con los labios como esos protectores que usan los boxeadores.

3. LA PERSPECTIVA CORRECTA
La clave para hacer una mamada está en estar atenta. Tienes que estar concentrada durante el acto. ¿Recuerdas que la concentración necesaria para poder comerte un cono de helado sin mancharte la blusa? ¿Por qué  crees que fabrican lubricantes con tus sabores preferidos de golosinas y helados? Provoca el acondicionamiento pavloviano, es decir, que te pongas a salivar como hacen los perros ante un plato de comida. Piensa que hacer una buena mamada es como llevar chupete.

4. TEN FE
No estamos hablando de dejarle a medias, o de chupar-hasta-que-se-ponga-muy-dura-luego-meterla. Eso es claramente “hacer el amor”. Si no quieres entregarte al 100% con total devoción a su pene, no te esfuerces. Tienes que adorarlo como si fueras Indiana Jones y hubieras conseguido llegar al Templo Maldito. (Si el hecho de entregarte a su polla te hace sentir vulnerable, será porque se trata de un machote y se la estás chupando al tipo equivocado). Recuerda, aquí se da una paradoja psicosexual. Se la estás chupando y se la están chupando a él. Eres una esclava de su polla pero también ejerces un control absoluto sobre ella, como una actriz que actúa y dirige a la vez sus propias películas.

5. IR HACIA EL SUR
Antes de que te despegues de su boca y te dirijas hacia el fondo sur, vete preparando con la mano la pista de aterrizaje. Juguetea hasta que se ponga dura como una piedra. Hazle saber que habrá meneo del bueno con la boca pero no empieces hasta que esté preparado.

Restriégate, restriégate, restriégate contra sus pantalones como si su polla fuera un cachorro a punto de nacer. Agarra con firmeza la hebilla del cinturón como si fuera tuyo. Intenta no pasar mucho tiempo con el cinturón pero tampoco es grave si le pides ayuda. No hagas que te echen de la partida antes de haber empezado. La comunicación es muy importante porque los tíos tienen serios problemas para rechazar una mamada aunque seas realmente mala haciéndolo. Notar que está contento con cómo lo vas haciendo sin parecer una insegura es una de las cosas más difíciles a la hora de hacer una mamada.

Consejo extra: No le jodas con la cremallera. Si le haces daño en el pene, se acabó. Baja la cremallera separándola del pene y no directamente hacia abajo, que igual le castras. Utiliza las dos manos si es necesario, como si la tuviera enorme o no llevase calzoncillos.

Clave: Si te parece que él dirige la jugada (agarrándote la cabeza con las manos), consulta las reglas del juego y hazle unas sencillas preguntas. “¿Estoy yendo muy rápido, fuerte, suave o lento?” No quieres que te explique el reglamento oficial o mantener un diálogo. Con que pronuncie una o dos palabras (si susurra un “siii” o un “muuuuybien” o un “oh, sí sí sí sí”) será suficiente.

6. EL NACIMIENTO
Desliza tu mano por su calzoncillo. La criatura tiene miedo de nacer y tiene que conocer tu mano para sentirse seguro y salir al exterior. Concéntrate en sus ingles durante cinco segundos (no demasiado o parecerá que eres un espectro y que le vas a dejar semi-inconsciente)

Consejo extra: Si empieza a agarrarte la cabeza y a atraerte hacia su polla, la clásica aguadilla, no le retires la mano bruscamente. Con suavidad, agárrale de la muñeca y colócale la mano en otra parte. Sujétala durante un segundo como diciendo, “Tranquilo, tío. Yo controlo”. Aunque de todas formas, ¿de dónde has sacado a este tío que te hace eso?

7. JUEGA CON SUS HUEVOS
Mmm… parece que alguien no ha recibido suficiente atención hasta ahora. Ahora es cuando tu cara y tus manos tienen que preparar un poco el terreno para hacerlo. Agarra y acaricia sus huevos con la mano que no utilizas para escribir.  Deben recibir mucha atención, pero sólo con tu lengua húmeda. Primero busca sus huevos con la boca hundiéndote en el hueco que queda entre sus muslos y la entrepierna y métete un testículo en la boca: mójalo y escúpelo. No te preocupes si todo se convierte en el Amazonas.

Necesitas tu mano diestra para desenfundar la pistola. Estará húmeda por tus babas y, ahora también, recuerda que no tienes dientes. Esto es como un juego que juegas contigo misma. ¡¡¡No tengo dientes, no tengo dientes, sólo tengo encías y labios y una lengua. Nada de dientes!!!

Al final, tu boca se encuentra con tu mano y tu lengua y corre por el cañón con más saliva. Tus manos húmedas tocan la pistola con el dedo índice y el pulgar, como si fuera una prolongación de tu boca. Gime de placer. Esta es la situación: estás con la boca abierta, los labios como si fueran un ano, bajan por el cañón un poco, la lengua apretando la polla, la mano buena agarrando el cañón de la pistola y la mano mala tocando las bolas restregándolas con suavidad. Por supuesto, los dientes no están invitados a la fiesta.

Ahora que has entrado en acción, nunca alejes la mano o la boca de la polla. No estás babeándola y estás cogiendo el ritmo. En los preliminares, humedece el pene para conseguir el equilibro perfecto entre la suavidad y la fuerza. Ahora no es momento para los besos con cariño; sólo eres boca y lengua y mano. Toda la zona debe estar húmeda, engrasada, como una máquina con combustión interna que está arrancando.

Consejo extra: En algún momento, mírale a los ojos cuando tengas la polla en la boca. Recuerda que lo está grabando todo en el cerebro y que podrá usar esa imagen para pajearse en los próximos años. Puedes pajearle tú misma un poco. Es un buen descanso para todo el mundo y la variedad hace que todo siga siendo interesante.

8. RITMO Y MOVIMIENTO
Por instinto, empezará a estremecerse poco a poco. No dejes de moverte a su ritmo, pero también párate de vez en cuanto para balancearte sobre su polla a destiempo. Es importante que en este punto te asegures de que no te está follando la calavera. Controla tú misma el ritmo.

Chúpale la punta y coloca el dedo índice y el pulgar como si fuera un cinturón. Mantén los labios bien lubricados y no te quedes quieta. Puedes hacerle cosquillitas con los otros dedos mientras tu boca y tus manos se mueven y se balancean arriba y abajo por la parte superior. El punto más sensible es la punta de la polla así que no pierdas mucho tiempo en el mástil. Buscas un ritmo parecido al de una canción infantil cantada a media velocidad. Nunca pierdas el ritmo o la concentración de tu boca moviéndose hacia arriba y hacia abajo por la punta del pene.

Llegados a este punto, estás agarrando el mástil de manera suave pero firme con la mano buena y la mano mala se ha convertido en una maraña de dedos y saliva. Dale arriba y abajo, abajo y arriba. La boca en la punta de la polla, métetela hasta el fondo, bien hasta el fondo. Las manos están para ayudar a la boca, sólo con la boca no podrás hacer todo el trabajo.

No te pongas como meta un orgasmo. Olvídate de las expectativas. Es esta parte de la mamada la que hace que te acostumbres a su ritmo y que tu boca sea el coño con más talento del mundo después del tuyo.

Consejo extra: Como antes, ayuda que le mires a los ojos. Te recuerda lo que estás haciendo y a quién se lo estás haciendo. Es un momento intenso y, en caso de que hayas caído en trance, lo rompe. Los tíos pueden distinguir si se la estás chupando para acabar con el asunto o para calentarle, y eso hiere su sensibilidad. Un poco.
 
9. EL PUNTO DE NO RETORNO
Algo sucede entre mamarla y el punto de no retorno. Sus pelotas se ponen duras y empiezan a desaparecer. Adorable. Lo notarás porque la mano mala está en ello. Se pone tenso y arquea su cuerpo hacia tu boca y sus gemidos pueden volverse un poco más tiernos y ardientes. Ahora todo se pone más caliente pero también más fácil. La mano buena mete un poco más el pene en la boca. Forman un buen equipo, marcando el ritmo con fuerza pero controlando en todo momento. Los gemidos tienen que ser completamente frenéticos. Se forma el vacío entre la mano y la boca, moviéndose arriba y abajo mientras le muerdes las mejillas. Aquí hay una diferencia importante entre chupar sin más y hacer un vacío en la boca. El vacío es mejor. Chupar con fuerza puede hacer que tenga convulsiones.

Su polla está tan dura que puede que te cueste un poco metértela toda en la boca, pero intenta relajar los músculos de la garganta. Di “aaaah”. Mueve tu boca arriba y hacia abajo con más pasión y ganas. Varía los movimientos de la boca, pero no pierdas ese vacío tan elegante. Usa la buena mano para controlar el movimiento, y mantén la boca cerrada y sellada y escupe por la polla húmeda.

10. EL EMBITE FINAL
Eso es. Aumenta la velocidad de tu boca y la mano buena. Deja que sienta como le llevas al orgasmo. Tíos, está bien que le digáis que estáis a punto de correos pero no os comportéis como una estrella del rock. Dilo con cariño, como si estuvieras a punto de llorar y no supieras por qué. (¿Quién es el cachorrito subordinado ahora?) Tus manos están cerradas, le estás chupando la polla más rápido pero con un trasfondo de persuasión. Empieza a hacer movimientos como si te la fueras a tragar, pega tu lengua al mástil y relaja los labios. Gime con fuerza como anticipo del mejor orgasmo que has creado nunca.

Consejo extra: Si el pobre hombre entra en una espiral surrealista infinita que no acaba nunca, deja de chupársela y deja que se pajee mientras le chupas las bolas. Es la forma más segura de poner las cosas en su sitio.

11. CHUPAR A FONDO
Si le escupes significa que te gusta. Si te lo tragas significa que le amas. Si haces gárgaras con el semen parecerás una puta loca que probablemente tenga todas las enfermedades de transmisión sexual posibles.  A la mayoría de los tíos no les importa donde acaba el semen pero hay formas de convertir la eyaculación en algo erótico y divertido. Si se la estás chupando, probablemente quiera correrse en su cara. Sólo es semen y tú le amas. El semen tiene que acabar en alguna parte y es bueno para la piel. Acabe donde acabe, límpialo rápido. Ningún ser humano puede tumbarse y quedarse dormido rodeado de pegotes de lefa.

Consejo extra: Acaríciale el perineo mientras se está corriendo.

12. TRAGARLO
Es importante que te lo tragues. Demuestra un tipo de amor y aceptación que se verá recompensado a la hora de merendar coño, en el sexo matinal y durante la menstruación. La forma más fácil es estar erguida y arrodillada entre sus piernas porque la gravedad ayudará a que la munición no te llegue directamente y es que si la polla está suficientemente lejos de tu boca, chorreará como las almejas que babean en el supermercado. Por dios que así sea.

Importante: No vas a pillar SIDA por tragártelo. Lo mejor que puedes hacer es no lavarte los dientes ni antes ni después pero tranquila, está bien.

13. LAS SECUELAS
Una vez que se ha corrido, estará agotado y probablemente, ido. No vas a conseguir que recobre la consciencia. Mantén tu mano calentita en la punta de la polla un rato, como si se tratara de una manta térmica. Simplemente, mantente ahí tumbada mientras susurra “mecagoenlaputa” durante unas horas mientras te quedas dormida. Esas palabras serán tu nana toda la noche.

Fuente: http://www.vice.com/es/read/sacado-del-archivo-guia-vice-para-chupar-pollas